Editorial: “Crisis económica: En el ojo del huracán”
Posted by Iliass | Posted in critica social | Posted on 29-01-2010
Tags: crisis economica
0
Aunque medios de comunicación de masas y gobiernos apoyan la tesis de un inicio de recuperación de la crisis económica, la realidad parece ser bien distinta. Es cierto- según indican análisis económicos rigurosos -que resulta factible un repunte de actividad cuya duración quizás podría alargarse durante varios trimestres. Pero este hecho no puede ser interpretado en absoluto en clave de “salida de la crisis”- señalan también los mencionados análisis -sino a lo sumo como un breve periodo de bonanza dentro de una tormenta perfecta que no cesa. Nos encontraríamos pues en el “ojo del huracán”.
Economías con muletas
Las economías, a nivel mundial, están funcionando en estos momentos basándose en las ayudas públicas. Tales apoyos estatales son de una amplitud extraordinaria, nunca antes conocida, sin precedentes. Se ha permitido, contraviniendo sin rubor alguno la ortodoxia neoliberal, que aumentaran los déficits públicos. Ejemplos paradigmáticos de ello son los de países como EEUU, Gran Bretaña o Francia. También se han inyectado en las economías enormes cantidades de dinero a través de los denominados “planes de relanzamiento” (787millardos de dólares en los EEUU, 585 en China, una cantidad equivalente al 3,2% de su PIB en Alemania). Estas medidas económicas se han puesto en marcha de manera simultánea en EEUU, Europa y Asia, permitiendo así un aumento de las exportaciones y produciendo fenómenos como el incremento de la venta de vehículos a través de las denominadas “primas de renovación”. Así se explica, en buena medida, la aparente “recuperación económica” que se publicita a bombo y platillo.
Pero un apoyo público masivo de esta naturaleza no puede prolongarse de manera indefinida en el marco de la economía capitalista. Cuando se agoten los recursos estatales, el apoyo público deberá primero ralentizarse y finalmente parar. Puede llegar entonces la “hora de la verdad”. En ella, muy probablemente, si lo privado (consumo de los hogares, inversión de las empresas, etc.) no toma el relevo de lo público, se operará el paso desde la recesión a una profunda depresión, cuya magnitud y consecuencias serán mucho mayores a todo lo padecido hasta ahora. Y resulta del todo preciso señalar que en la dinámica actual de la economía en los países desarrollados, nada apunta a que lo privado sea capaz de andar sin las muletas públicas.
Aumento de impuestos y pacto social
En el Estado español, el gobierno de Zapatero, agobiado por la crisis y carente ya de recursos suficientes para hacerle frente, se ha planteado incrementar tímidamente los impuestos para poder sostener el gasto público. Sin embargo, el aumento impositivo se pretende realizar en parte a través de una subida del IVA, lo cual supone repercutirlo sobre el conjunto de la ciudadanía con independencia de su situación económica. Por otro lado, el aumento de los tipos sobre las rentas del capital y las plusvalías anunciado aun no ha tenido definición y es muy probable que resulte del todo insuficiente y carezca de la necesaria magnitud en su progresividad. Las forzadas y timoratas medidas de los socialistas han provocado, no obstante, el escándalo de la derecha y, en buena medida también, de la ciudadanía de a pie, la cual se halla aun totalmente imbuida de los prejuicios y tabúes neoliberales en torno a esta cuestión.
En este escenario continúa el tira y afloja entre patronal, gobierno y sindicatos en relación al “pacto social”. Resulta muy difícil saber ahora mismo hasta qué punto las posiciones mantenidas por las partes corresponden a intenciones reales o forman parte de una gran teatralización justificativa del acuerdo final. Desgraciadamente, la voluntad de los sindicatos mayoritarios no parece ser otra que la de firmar el acuerdo, aunque revistiéndolo de tal forma que éste pueda resultar “presentable” ante la clase trabajadora, cuyos intereses supuestamente defienden. Pero podría darse el caso de que la soberbia y el envalentonamiento actuales de la patronal negase a los sindicatos mayoritarios incluso el pequeño margen que necesitan para justificarse.
¿Cómo conseguir una salida anticapitalista a la crisis?
Mientras tanto, continúan los cierres de empresas, los EREs, y las pérdidas de empleo. Como ha venido sucediendo desde que estalló la crisis, las respuestas de la gente trabajadora, cuando se producen, son puntuales y quedan aisladas. Esto permite que sean derrotadas con facilidad o que sólo consigan una parte mínima de los objetivos relativos al mantenimiento de los lugares de trabajo, de los niveles salariales y de las condiciones de trabajo. Día a día, la situación de la clase obrera continúa deteriorándose.
Seguimos sosteniendo que para hacer frente a la crisis es preciso romper con el modelo capitalista que tanto el gobierno socialista como los sindicatos mayoritarios dan por válido y desarrollar una serie de medidas que propicien una salida favorable a la gente trabajadora, como la expropiación estatal del sistema bancario y financiero, la prohibición de los despidos, EREs y cierres de empresas, el mantenimiento de los niveles salariales, la ampliación de la cobertura de desempleo y la reestructuración del sistema productivo en un sentido ecológico y capaz de atender a las necesidades sociales, en lugar de hacerlo al beneficio individual.
Pero para que tal política sea posible se ha de producir una amplia movilización social capaz de acabar con la inercia derrotista existente en estos momentos. Un primer y útil paso en esta dirección ha de ser el de la coordinación de las luchas contra los cierres y los EREs, rompiendo su actual aislamiento. Movilizaciones unitarias contra la crisis como la convocada en Sevilla para el próximo 4 de octubre han de resultar igualmente estimulantes. Izquierda Anticapitalista se esforzará tanto como le sea posible en facilitar el avance en esta dirección.















